Sobre la incómoda relación entre feminismo y política.
Después de la victoria de Milei, el feminismo no solo fue atacado por la ultraderecha, también fue dejado a un costado por una parte del movimiento nacional y popular. La potencia callejera es (solo) uno de sus atributos: el feminismo también es una herramienta para reconstruir un proyecto de país soberano e igualitario. La política necesita del feminismo, tanto como el feminismo necesita hacer política.

